Cuantos recuerdos hermosos de mi niñez, vivíamos la navidad con alegría, todos en mi casa se reunían para preparar la cena.
Los niños, mientras tanto, con panderetas, zambombas y almirez, cantábamos por el barrio los villancicos, pidiendo el aguinaldo.
Desde una semana antes, mis primos, mis hermanos y yo, buscábamos el musgo para el belén que mi padre nos ponía y que ocupaba media habitación.
Buscábamos las escorias que se hacían del carbón y que parecían rocas.
Serrín para los caminos y piedrecillas pequeñas para el rio, que mi padre hacia, con estas y espejos.
Para mis hermanos y mis primos, al igual que para mi, eran unas tardes maravillosa, por que estábamos juntos preparando el belén.
Hoy recuerdo con nostalgia a mi padre, que sabio era y como sabia hacernos participar y que nos sintiéramos importantes.
Mi padre ¡Que gran hombre! Con que poco nos tenia entretenidos y contentos.
¡Aquello si que eran fiestas!
Cuando una persona deja un recuerdo, como el que dejo mi padre en mi, nunca muere.
Pues siempre en cualquier momento esta presente, como el esta en estas fiestas de Navidad.


