sábado, 13 de junio de 2015

PARA TI QUERIDO AMIGO-

Querido amigo:
No sé cómo paso pero, si se el dolor y la huella que dejaste
 en nuestro corazón.
Un nudo, aprieta mi garganta casi sin dejarme respirar.
Las lágrimas ciegan mis ojos cuando te recuerdo y siento que no
estas y el corazón late con dolor pensando en ti.
Sé, que el tiempo poco a poco amortiguara la pena que deja tu ausencia.
Pero tú recuerdo, vivirá siempre junto a nosotros, pues nada podrá 
borrar esos momentos maravillosos, que tuvimos la suerte de compartir  
y ¡tú amistad!
Querido amigo: dejaste muchas cosas buenas y hermosas para tenerte siempre
presente en nuestro corazón.  
Las tertulias en casa, tomando él te verde en aquella taza
enorme y fumando tu pipa, tu amena conversación.
Tu y tu maravillosa familia, siempre a mi lado ayudándome,
y en un momento.
¡Dios Mio! ¿Que ha pasado?
Recuerdo aquellos días, tu sentado junto a nosotros y




arrancando al piano esas bonitas melodías. Hoy esta callado, una flor reposa sobre 
el teclado en tu recuerdo.

Recuerdos que nunca se borraran y con ellos, siempre estarás junto a nosotros.
Querido amigo, te fuiste, sin darnos tiempo a despedirte y decirte que te queremos
Hoy yo, con las lágrimas que ciegan mis ojos y esta gran pena que siente mi corazón,
te digo, que siempre estarás a nuestro lado.
 Solo mueren las personas que no dejan recuerdos y tú, mi querido amigo, dejaste 
tantos y tan hermosos en todos nosotros, que vivirás eternamente.

Querido JUAN, nunca te olvidare.

miércoles, 18 de febrero de 2015

SOLA EN LA CARRETERA

Fue en un día, cuando sola en mi coche viajaba
la carretera casi sin trafico.
Conducía tranquila, relajada, escuchando  música,
fue en aquel momento, cuando un maravilloso tenor
entonaba una romanza. No se porque, empecé a pensar
en ti, con tristeza y amargura, las lágrimas brotaron en mis
ojos, me cegaban, pare el coche, y en la soledad de aquella
cuneta, grite tu nombre.
¿Porque, porque te fuiste?  Sin consuelo rompí a llorar,
¡Nunca te perdonare lo sola que me dejaste cuando mas
falta me hacías!,
Llore desconsolad amente, no comprendía la tristeza de
mi corazón, ni la soledad y el vació que sentía.




Paso un buen rato, un minuto, una hora, no se el tiempo
que paso. Poco a poco me fui serenando, limpie mis
lágrimas y seguí el viaje por aquella carretera solitaria.