la carretera casi sin trafico.
Conducía tranquila, relajada, escuchando música,
fue en aquel momento, cuando un maravilloso tenor
entonaba una romanza. No se porque, empecé a pensar
en ti, con tristeza y amargura, las lágrimas brotaron en mis
ojos, me cegaban, pare el coche, y en la soledad de aquella
cuneta, grite tu nombre.
¿Porque, porque te fuiste? Sin consuelo rompí a llorar,¡Nunca te perdonare lo sola que me dejaste cuando mas
falta me hacías!,
Llore desconsolad amente, no comprendía la tristeza de
mi corazón, ni la soledad y el vació que sentía.

Paso un buen rato, un minuto, una hora, no se el tiempo
que paso. Poco a poco me fui serenando, limpie mis
lágrimas y seguí el viaje por aquella carretera solitaria.