Estoy en la playa, voy caminando con Curro mi perro a mi lado.
Es muy temprano, está amaneciendo, no hay gente, todo está en
silencio. Solo el murmullo de las olas que alegre chocan con la
arena, cuando la brisa suave las empuja y el sol empieza a salir
en el horizonte.
De pronto a lo lejos, algo se mueve, me acerco despacio casi de
puntillas. Curro no se entera, él sigue jugando con las olas. Es
"una esfera" el agua la mueve de un lado a otro. Me sigo
acercando, la esfera es cada vez más brillante, las olas la
están arrastrando mar adentro.
Unos pequeños gritos salen de ella,
prestó atención y me doy cuenta que hay alguien en su
interior. Me acerco más y miró por unos orificios que tiene en un
lado. Nada se ve. La esfera es empujada por las olas como si la
quisieran devorar.Llamó a Curro, que con desgana viene junto a mi.
-Ayúdame. Le digo.
Tiro de la esfera con fuerza y Curro mi perro, con su hocico empuja
hacia la arena.
De esta forma y con mucho esfuerzo, rescatamos la pequeña esfera,
dejándola a salvo en la arena.
continuará---

