El conejo, que no se fiaba ni un pelo de la “ardilla”
la miro con desdén y se fue sin contestar.
La ardilla, quedó sorprendida por los modales de este
-¿Que te pasa querida? Le pregunto una “conejita blanca “que estaba
observando a los dos personajes
-¿Tú has visto la actitud de ese antipático? Dijo
la ardilla.
-¡Ya
lo creo que lo he visto! - ¡Y no tengo palabras!
¡Que
mal educado! ¡Con lo atenta que tú has sido! Afirmó la conejita
-Lo
sé, querida amiga ,¡ por supuesto! , pero
con los hombres, ¡Nunca se sabe cómo van a reaccionar!
En
este caso el conejo
-¡Llevas
razón! No merece llevarse tan mal rato.
-¡Así
me gusta! Vayamos juntas a tomar el sol ¿Te parece?
-¡Por
supuesto! Disfrutemos de este día tan
esplendido.
Y
las dos amigas, después de desahogarse a gusto.
Se
fueron juntas a tomar el sol.


Querida Ana.
ResponderEliminarSomos dos seguidores de las historias que escribes desde tú jardín.
Yo selas leo ami nieta. Gracias.
Gracias amigas.
EliminarAna Montesinos
Cuando estará el próximo?
ResponderEliminarMuy pronto estaré contando nuevas historias.
EliminarAna Montesinos
Querida escritora soy una abuela que te sigo con tus cuentos.
ResponderEliminarNo escribes o lo haces en otro apartado.
Por favor infórmame, gracias.
A PARTIR DE LA PRÓXIMA SEMANA VOLVERÉ A PUBLICAR. gRACIAS A TODOS POR TANTAS MUESTRAS DE CARIÑO.
EliminarAna Montesinos