martes, 19 de febrero de 2013

Estabas allí

Hoy hablé con Dios.
Fue un monólogo
pues él no me contestó,
yo le decía, asustada,
¿respóndeme por favor?.
Pero él no me escuchaba
y cada vez mas sola
con mi pena, me quedaba.
¡Le supliqué!,¡Le grité!,
¿Por favor, respóndeme?
Después de llorar un rato,
el Señor me contestaba.
Se compadeció de mi y me habló
con dulzura, sin palabras.
Y desde este momento
un gran consuelo me entraba.
Me serené y lo vi.
Claro que estaba a mi lado
pues mi pena se calmaba.

4 comentarios:

  1. Es maravilloso y espiritual. Yo te sigo!

    ResponderEliminar
  2. Es bueno creer pues te reconforta en las adversidades.

    ResponderEliminar
  3. Tu plegaria es bella, desprende esperanza. Me siento bien leyendo tus escritos.

    ResponderEliminar