Recuerdos
que llegan a mi mente,
cansada
de no verte.
Cuantos
años han pasado
y
sigo sin olvidarlos.
Hoy,
me recreo en mis recuerdos,
viviendo
otra vez lo vivido.
Pero
sufro por no haber cuidado
momentos
que fueron felices.
¿Por
qué no supe disfrutarlos?
Tenía
que haberlos retenido,
hasta
incluso, eternizado.
Después
de tanto tiempo,
hoy,
solo queda añoranza.
Añoranza de aquel recuerdo.
Precioso, así es.
ResponderEliminar