en el paseo de la alameda y en aquel banco
donde tu y yo nos sentábamos.
Yo leyendo los poemas que tu me habías inspirado
tu con carita de ángel complaciente y atenta escuchando.
Después el destino quiso que cada uno por su lado
viviéramos nuestras vidas distintas por separado.
Fui escritor famoso con bastantes libros publicados,
pero en todos mis poemas ese recuerdo siempre ha estado
y en mi mente visualizado la alameda y ese banco
y tu y yo en él sentados.
Cada poema de mis libros bien o mal han reflejado
los momentos maravillosos que vivimos hace años.
El fue testigo de unos momentos sublimes de mi pasado.
Después de muchos años estoy aquí nuevamente
con nostalgia del pasado y con la esperanza de verte,
aquí ahora en el presente otra vez en él los dos sentados.
Las flores que te gustaban las traje para ti;
con emoción te esperé y a la cita no acudiste.Dejé encima de él las flores, como un homenaje al pasado.
Y por el paseo de la alameda triste me fui alejando.
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