Era como una gaviota que alegre y libre volaba,
con ganas de verlo todo, con alegría en el alma.
Hoy todo se acabó, pues se rompieron mis alas
y no se como curarlas.
Nadie me puede ayudar pues la herida está en el alma
y está tan profunda que hasta el corazón se para.
Y cuando vuelve a latir, ¡Dios mio!, ¡Es un sufrir!
Remonta el vuelo gaviota, se fuerte, pon buena cara.
Se irá curando tu herida.
Del cuerpo si, no del alma.
Dime amiga, sabes tú como vuela una gaviotasi tiene rotas las alas.
Precioso,Ana.
ResponderEliminarERES COMO UN SOPLO DE SAVIDURIA. ASI ME SIENTO YO COMO LA GAVIOTA.
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