huerto de un labrador muy pobre, este, sacaba el vino
para la Eucaristía de la iglesia de su pueblo.
La parra era muy hermosa que daba el suficiente fruto,

para sacar el vino de todos los oficios del año.
Todos los vecinos del pueblo contribuían con donativos, que la iglesia repartía entre las gentes mas necesitadas y por desgracia eran bastantes.
Como el no tenia dinero, contribuía de esta forma.
Un año vino una epidemia y se secaron todas las viñas de aquellos lugares, dejando todo sin uvas
Pero como un milagro, la parra del labrador dio aquel año
la cosecha mas grande que se había conocido.
Cuentan que dio tanto vino y tan bueno que el sacerdote lo
bendijo y todos lo tomaban de medicina.Curar, no se si curaba, pero fue un año muy feliz para los
vecinos que lo bebieron...

Me gusta tu estilo, es sencillo pero llega dentro.
ResponderEliminarSencillamente bonito.
ResponderEliminar