Mi querida profesora
Te agradezco tus enseñanzas
Tu paciencia y hasta la guasa
que pasaste
¡No! Si no te lo reprocho.
Gracias a ti, hoy, con este
trasto, puedo escribir
¡Eso sí! El trueque nos fue
muy bien
Tú me enseñaste unas cosas
A cambio, te enseñe otras
cosas que yo sabia
El trueque dio resultado.
Mi querida profesora, te
agradezco tu enseñanza
Aunque, pasaste a mi costa
mucha guasa
¿Qué tal fui como
alumna?
¡Sí! Hay un pero, ¡que se le va a hacer!
Siento que las clases se acabaran,
pues con ellas disfruté, cuando de noche,
por teléfono, te preguntaba
y tú, pacientemente, me contestabas
Mi querida profesora, desde
mi sendero
te doy las gracias.


Ha sido un placer y sigue siendo un placer, el intercambio de saberes.Ojala todos en estos momentos dificiles nos ayudaramos unos a otros, compartiendo toda nuestra sabudira.
ResponderEliminarGracias por tus queridas y sentidas palabras, me han llegado al CORAZÓN.