-¿Estás sola? ¿Por qué?
Me pregunta hoy mi nieto
-¿No tienes marido?
¡Mi mama si tiene; es papá!
¿Dónde está el tuyo? ¡No lo veo! ¿Cuándo viene?
Me mira con expresión desconcertante
No comprende que su abuela este sin marido y sola
-¡Mira ven que te explique! “le respondo yo”
Me mira y se sienta junto a mí.
-En el cielo hay una estrella muy grande y
brillante
Y allí van los que se mueren.
-¿Abuela y tu marido está allí? ¿Se ha muerto?
-¡Si César ¡, era el papá de tu papá y mi
marido
También era tu abuelo.
¿Entiendes ahora porque estoy sola?
-¡No!
Me miró, se dio media vuelta, marchándose a
jugar.
Me quedé sorprendida y emocionada.
Cómo tan pequeño pensaba con solo cuatro años
No quiso seguir preguntando, para qué, no lo
entendía
Solo sabía que mi marido no estaba y yo vivía
sola
Pero el marido de su mamá si estaba, y era su
papá.
Es hermoso sentir lo maravillosos y
sencillos
que son los niños.

A veces a todos nos gustaria ser tan inocentes como tu nieto y poder dejar de preguntarnos lo que no entendemos.
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